¿Está su certificador conectado al futuro?

¿Qué es la certificación de redes?

La certificación de redes, especialmente la certificación de sistemas de fibra, es una de las muchas actividades que ha pasado a depender prácticamente en exclusiva de las prestaciones de las herramientas utilizadas para llevarla a cabo. Sin embargo, tratar de mantener el control sobre este aspecto del negocio es casi tan complicado como subirse a un tren en marcha: los anchos de banda aumentan, los niveles de pérdida admisibles bajan, las normas se reescriben para adaptarse a unas velocidades cada vez más elevadas... Y todos estos cambios obligan a introducir mejoras en la tecnología de comprobación del cableado. Además, todo apunta a que el panorama no va cambiar en un futuro próximo. Si no ha seguido demasiado de cerca la evolución del sector de los dispositivos de comprobación, le ayudamos a ponerse al día: estos son los cuatro puntos clave que todo certificador de redes debe cumplir.

Modularidad:

Muchas veces, menos, es más. Como ocurre hoy en día con casi todos los dispositivos inteligentes, la tecnología de base y el firmware integrados en los certificadores de redes son caros por definición. A cambio de unas sumas elevadas, por lo general el cliente obtiene unas prestaciones excepcionales en forma de capacidad de cálculo, gráficos, almacenamiento, análisis de datos, informes y comunicación. ¿Cómo puede amortizar al máximo su inversión en dispositivos y a la vez tener todo lo que necesita para dar respuesta a cualquier situación? Uno de los aspectos más importantes es la modularidad.

La mayor parte de los certificadores permiten comprobar más de un tipo de cable, pero no siempre ponen las cosas fáciles. La clave está en apostar por un producto que permita elegir entre diferentes adaptadores, conectores y cables de referencia intercambiables. De este modo, podrá reducir el coste global del dispositivo, gracias a unos componentes más asequibles.

WireXpert de Softing, por ejemplo, utiliza este planteamiento, con una unidad base universal extremadamente inteligente y adaptadores para fibra unimodal, multimodal, MPO/MTP para fibra o cobre que pueden acoplarse fácilmente a la unidad. El adaptador multimodal cumple también con la nueva norma de flujo restringido (EF) e incluye un juego de cables de referencia de comprobación de modo transparente que garantiza las condiciones de lanzamiento de EF.

Coste de explotación:

La modularidad es un punto a favor, siempre que los costes de explotación estén bajo control. La implantación de comprobadores universales en una flota permite reducir el número de comprobadores especializados, unos dispositivos notablemente más caros. Sin embargo, hay que tener en cuenta por lo menos dos factores más.

Si nos fijamos en las prestaciones de las unidades remotas y locales, no todos los certificadores son iguales, ni mucho menos. Como en la vida, muchas parejas de dispositivos simplemente no funcionan. Esta situación no supone un gran problema si trabaja con otra persona, pero si no es así le tocará lidiar con infinidad de idas y venidas de la unidad local a la remota para solucionar problemas y analizar los resultados de las comprobaciones. Nuestras unidades remotas y locales son prácticamente idénticas, por lo que una sola persona puede ocuparse de las intervenciones de una forma mucho más práctica y fácil. Más allá de cómo vayan las cosas sobre el terreno, una solución intercambiable de este tipo supondrá sin duda un ahorro de tiempo para los técnicos.

Otro factor que debe tenerse en cuenta son los costes de sustitución. Los conectores son el eslabón más débil de la cadena. Algunos dispositivos de marcas de renombre integran los cables de referencia en sus adaptadores. Y eso implica que cuando los conectores se desgastan hay que cambiar el adaptador entero. En cambio, nuestros adaptadores disponen de puertos modulares e incluyen cables de comprobación separados. Así, si un conector falla, basta con comprar un nuevo juego de cables de prueba.

EF, Category 8, IoT:

Hace unos años se introdujo la norma EF (IEC 61280-4-1) como método para definir una referencia en la certificación de fibra multimodal que permitiera corregir la variabilidad inherente a las condiciones de lanzamiento. La norma EF adquiere hoy un papel todavía más determinante, ya que consultores, ingenieros y fabricantes especifican unos niveles de pérdida admisibles más estrictos que los que marcan las normas convencionales. Sin duda, el sector ha experimentado una importante transformación. Si sus certificadores de fibra no se ajustan a los requisitos de EF, está renunciando a una herramienta importante para poder cumplir con las especificaciones y abrir nuevas vías de negocio.

Hoy en día, ya es imprescindible poder comprobar frecuencias superiores a 2.000 MHz. Recientemente se publicó la norma Category 8 y los 40 gigabits son ya una realidad en los centros de datos. La mayor parte de los comprobadores comercializados pueden funcionar como máximo a 1.200 MHz, por lo que los proveedores del sector tratan de renovar por lo menos algunas de sus unidades cada vez que salen al mercado versiones más nuevas. Si necesita uno ahora mismo, la excepción es el WireXpert 4500, el primer comprobador Category 8 del mercado, con una capacidad de comprobación de hasta 2.500 MHz.

Las redes de empresa de alta velocidad, los sistemas de automatización industrial y el Internet de las Cosas generan y consumen más datos que nunca. Y a medida que van apareciendo más plataformas y protocolos, aumenta la diversidad de las arquitecturas de las redes. Las conexiones RJ45, por ejemplo, son universales si se utilizan cables de cobre, pero algunas aplicaciones industriales utilizan conexiones M12. En el apartado de los conectores de fibra, encontramos conectores FC, SC, LC, ST y MPO. Ante esta enorme diversidad, es importante disponer de un comprobador que pueda actualizarse con el tiempo utilizando adaptadores para la comprobación de cables de conexión o para VNA, M12 o MPO.

Asistencia para distribuidores:

El mundo de la certificación de redes avanza a velocidad de crucero, por lo que los proveedores no pueden permitirse fallos por culpa de equipos obsoletos, de mala calidad o defectuosos. Y ahorrarse estos problemas no sale precisamente barato. Algunos de los certificadores de cables más habituales pueden comprarse a precios económicos en la misma tienda online donde compramos los últimos hits musicales. Pero, ¿cuál será el precio el mes que viene, o el año que viene? ¿Y qué hay de los accesorios? La compra directa ayuda en algunos casos a mantener los costes a raya, pero no en el terreno de los equipos y componentes de certificación de cableado. Nunca podrá disfrutar ni por asomo del mismo nivel de servicio y asistencia que le ofrece la compra a través de distribuidores.

Reparaciones, calibraciones, equipos de sustitución, accesorios... Todos estos gastos extra tan necesarios pueden controlarse mucho mejor contratando paquetes de servicio y asistencia a fabricantes y distribuidores.

En pocas palabras: viaje con el mínimo peso posible apostando por certificadores modulares que le permitan amortizar al máximo los equipos de su flota. Controle los costes de explotación utilizando certificadores que le ayuden a trabajar de una forma más práctica y eficaz. Deje a su empresa espacio para crecer con equipos preparados para el futuro: si ya es difícil no caerse del tren, todavía lo es más cogerlo en marcha. Y no subestime la importancia del servicio y la asistencia. Los distribuidores, y no la tienda de música online, son los máximos interesados en que su negocio funcione.

Autor: Mike Bunning Business Development Manager

Richard-Reitzner-Allee 6
85540 Haar
Munich, Germany
Tel: +49 (0) 89/45656-612
Fax: +49 (0) 89/45656-656
E-Mail: Mike.Bunning@softing.us